martes, 30 de julio de 2013

ACTIVA A TU MAESTRO INTERIOR CON EL PODER DE LA VISUALIZACIÓN


Este libro era esperado por muchos, no solo por ser el libro que nace a raiz de los talleres "Activando al Maestro Interior" que Víctor Brossa ha dirigido durante estos años con un gran éxito de demanda e interés. Por encima de todo eso, este es un libro canalizado y creado para empezar a aplicar de forma práctica el poder de la imaginación y los sueños en nuestro día a día con resultados sorprendentes para el que sea capaz de ser constante. Víctor Brossa nos pide tan solo de uno a cinco minutos al día para el que no sea capaz de arrancar más tiempo para sí mismo.

Tanto en los talleres como en el libro, el artista se apoya en nuestra capacidad de imaginar como herramienta fundamental para conectar con el recuerdo que nos permita construir e integrar a nuestro mundo en tres dimensiones de forma efectiva, todo aquello que podamos soñar. La forma de empezar a hacerlo es dejando de mirar hacia fuera y atender las demandas de la esencia que nos habla desde el lugar en el que de verdad se recuerda. Nos referimos, como no, a nuestro corazón.
   
RECORDAR, del latín RECORDIS
significa literalmente: 
VOLVER AL CORAZÓN.

CONCIENCIA, del latín  
CONSCIENTIA, significa: 
Reunión de las ciencias y el saber. 

Es una mala traducción de la 
palabra griega SYNEIDESIS... 
que significa literalmente:

CON CAPACIDAD DE IMAGINAR.


Para información sobre talleres basados en la información que se da en el libro, ya sean personalizados online (vía internet) o talleres y cursos








Activando al Maestro Interior
Pasé años preguntándome por el sentido de aquella frase que decían los Maestros sobre que “todo está en nuestro interior”. Era muy poética, pero en la práctica, como muchas cosas teñidas del color de lo “espiritual”, no me servía demasiado. Solo con los años entendí que, aunque seamos esencialmente seres espirituales, si hemos escogido estar en la materia, será para encarnar aquí y ahora toda aquella sabiduría  que ya somos más allá de este cuerpo y este estado de conciencia. Por tanto, no hay algo que no sea espiritual si ponemos nuestra atención en ello. Todo lo es realmente. Y lo es porque nace de nosotros. De hecho, estamos creando nuestra realidad desde nuestros pensamientos y emociones cada día, aunque no seamos conscientes. Somos los artistas de nuestro mundo y lo pintamos con nuestros deseos internos. Por eso realmente, todo lo que vemos afuera, es solo un reflejo de lo que proyectamos desde nuestro interior. 

Sé que algunos lectores serán escépticos al respecto, pero es la física más avanzada la que respalda muchas de estas cosas que aquí comparto. Lo que antiguamente era relegado al terreno de lo esotérico e inexplicable, es ahora motivo de estudio de la nueva ciencia. Sin ir más lejos, la física cuántica insinúa que somos nosotros los que escogemos lo que deseamos vivir, y lo hacemos de entre millones de posibilidades existentes en universos paralelos al nuestro. Posibilidades que esperan ser rescatadas por nuestra voluntad para ser materializadas en nuestra experiencia de vida en tres dimensiones. Son los mismos  electrones los que se detienen ante la mirada del observador para esperar a generar lo que éste ordene. El problema es que la mayor parte del tiempo este proceso se da de forma inconsciente. Creamos la realidad desde el inconsciente influenciados por todo aquello que se ha ido almacenando en el disco duro de nuestra mente y que muchas veces nos limita y bloquea. Programaciones heredadas y también adquiridas a lo largo de nuestras vidas que forman nuestro sistema de creencias. Lo interesante es comprender que a pesar de ello, el poder está verdaderamente dentro de nosotros y transformar tu vida y tus aparentes problemas, depende únicamente de ti y de tu voluntad. Siempre fue así aunque te cueste creerlo. Somos tan poderosos, que a pesar de nuestra inconsciencia, estamos generando juntos esta realidad que llamamos “nuestra vida”. La pregunta es ¿cómo podemos llegar al inconsciente y decirle que deje de crear lo que no nos gusta, para crear entonces una realidad propia de forma absolutamente consciente? Para eso sirve nuestra capacidad de imaginar, como van a poder comprobar en unos instantes. 

 A los 27 años no me interesaba vivir y sentía que todo aquello que no me satisfacía del mundo, era fruto de circunstancias externas a mí que yo no podía cambiar.  Me sentía como un barco a la deriva y solo gracias al contacto con Maestros excepcionales, recordé que en realidad, todo lo que vivimos lo estamos escogiendo todo el tiempo, incluidas las enfermedades y las aparentes desgracias, y lo hacemos una vez más desde el inconsciente, influenciados por todo lo que vive almacenado en nuestro disco duro interno. Por eso no somos conscientes. Por eso muchas terapias, incluyendo el chamanismo, el tarot, el curanderismo, las constelaciones familiares o la psicomagia se basan precisamente en sanar algo del inconsciente, es decir, reprogramar una orden, un dato, o una idea que se instaló en el disco duro de nuestra mente y que nos limita o nos causa una realidad invivible. El idioma para hacerlo es el que entiende el inconsciente, es decir, el idioma del arte. Con arte me refiero a símbolos, arquetipos, formas, colores, frecuencias y sonidos, etc, donde descubrimos que la magia no es otra cosa que hablarle al inconsciente individual o colectivo para que algo se programe o desprograme dentro de nosotros. No es porque sí que, cuando desde la publicidad o los medios desean vendernos algo, lo hacen usando mensajes subliminales de este tipo que nos conectan con una emoción, ya sea ésta de amor o de temor. Esos mensajes le hablan a nuestro inconsciente mientras la parte consciente es distraída con algo. Es entonces cuando las órdenes entran y se instalan en nuestro disco duro. ¿Podríamos entonces protegernos de todo esto e incluso usar estas mismas herramientas para generar en nosotros todo lo contrario? Eso es lo que pretendo compartir con mi libro y talleres de “Activando al Maestro Interior”. Me baso en largos años de experiencia y práctica, donde la imaginación y la visualización son las encargadas de devolvernos la soberanía que en esencia contenemos. 
Nos han acostumbrado a imaginar para huir de una realidad que no nos gusta y para fabricar otras, que relegamos al terreno de la fantasía y lo imposible. Nadie nos contó antes de hoy, que imaginar sirve para atraer posibilidades cuánticas que  podemos encarnar en nuestra realidad en tres dimensiones, si así nos lo proponemos. Cuando yo deseo crear una silla, antes acostumbro a imaginarla en mi mente y esa idea, unida a la emoción que me llevó a desear crearla, generan una energía capaz de hacer que yo busque la forma de materializar esa silla tal y como la siento en mi interior. Encuentro maderas, las corto, las pinto o barnizo y armo la silla. Así funciona siempre la creación y nuestra vida no es una excepción. Tú puedes imaginar lo que deseas vivir, lo que deseas que ocurra en tu mundo, y lo puedes hacer como una posibilidad real que puede ser materializada si concentras tu atención en ello y lo crees firmemente. La palabra “conciencia” viene de la palabra griega syneidesis, que significa “con capacidad de imaginar”. Si esta no es una pista suficientemente grande, teniendo en cuenta que conciencia significa algo así como “reunión de la sabiduría, el saber y la ciencia”, te diré entonces que curiosamente, se generan las mismas conexiones neuronales cuando vivimos algo real que cuando lo imaginamos. Esto es pura ciencia comprobada en laboratorio. Para el inconsciente, que es como un niño de 3 o 4 años, no existe diferencia entre realidad y ficción. Por eso la magia, la psicomagia y el chamanismo, muchas veces pueden generar una sanación espectacular. Lo que sanan en realidad es algo en el inconsciente, allí donde tu realidad se está creando.



En el libro y en los talleres de Activando al Maestro Interior, comparto a partir de nuestra capacidad de imaginar, una forma sencilla de generar un puente entre consciente e inconsciente para empezar a interactuar juntos y dejar de crear lo que no deseamos. Acompaño a que la gente recuerde el poder creador que todos tenemos dentro y a usarlo para conectar con ese Maestro que cada uno de nosotros lleva en su corazón. Todas ellas son sencillas técnicas heredadas de un chamán francés maravilloso que dejó este mundo hace un tiempo. Un hombre que conocía como se puede manipular a través del inconsciente y que trató de ayudar a la gente, desarrollando este sencillo método que yo he ido transformando con los años y que pretende, básicamente, que cada uno se haga responsable de sus creaciones, de la obra de arte que es su vida, y empiece a crear conscientemente una realidad elegida usando al inconsciente como aliado. Ir a buscar dentro de nosotros al Maestro que todos somos es la opción que nos hace responsables de nuestras vidas, y eso puede asustar. A veces es más fácil darle el poder a una figura externa, a un padre o madre, a un maestro, a un líder, a una circunstancia, idea o movimiento, a un dios o a una diosa. En el fondo, hay una parte de nosotros que teme tomar el poder que por herencia universal contenemos en cada una de nuestras células. Un poder verdaderamente ilimitado. Hay científicos que están demostrando que el universo es fractal, es decir, que dentro de cada una de sus partes, por pequeña que esta parezca, está contenido el total de su potencial. Por eso tiene tanto sentido irse al interior a buscarse a uno mismo. Porque allí está toda la información que necesitamos. Solo imagina lo que desees vivir y materialízalo. Así de simple. La dificultad está una vez más en todo aquello que nos impide ser nosotros mismos. En el ruido del que debemos vaciarnos para poder escuchar nuestra propia voz. 
Víctor Brossa